miércoles, 5 de noviembre de 2008
DOS TRAGEDIAS SIMILARES.
ROSALíA VERGARA
MÉXICO, D. F., 4 de noviembre (apro).- La muerte del secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, uno de los colaboradores más cercanos del presidente Felipe Calderón, ocurrió en condiciones similares a la de Ramón Martín Huerta, secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Vicente Fox.
El 21 de septiembre de 2005, Ramón Martín Huerta perdió la vida en las montañas de Xonacatlán, Estado de México, cuando se estrelló el helicóptero Bell 412-EP en el que viajaba.
El "trágico accidente", como en ese entonces lo calificó el gobierno de Vicente Fox, costó la vida a nueve personas, entre las cuales también se encontraba el comisionado de la Policía Federal Preventiva, Tomás Valencia Ángeles.
De acuerdo con una nota publicada en la revista Proceso (1508), especialistas en aeronáutica atribuyeron el accidente a fallas de seguridad, como el cambio de ruta decidida por el piloto de la aeronave, el capitán Habacuc de León Galicia, quien fue patrullero de la Federal de Caminos, después realizó cursos de piloto aviador y luego trabajó en el helicóptero de Radio Monitor, cuatro años antes de incorporarse a la SSP federal.
El último contacto que se tuvo con la aeronave en la que falleció Martín Huerta fue a las 11:38 horas, antes de que las condiciones climatológicas motivaran que el helicóptero desviara su rumbo hacia el norte, buscando "mejores condiciones de vuelo", según un boletín emitido entonces por la Secretaría de Gobernación.
El helicóptero se estrelló e incendió a 11 mil 200 pies de altitud en la zona montañosa conocida como Llano Largo, La Cima o Cumbre Las Peñas, cercano al poblado de San Miguel Mimiapan.
Martín Huerta, quien incursionó en la política en 1987, fue un personaje clave en el foxismo.
Durante 13 meses estuvo al frente de la SSP, tiempo en el que aumentó el crimen organizado y los grandes capos amenazaron de muerte a miembros de primero y segundo nivel del gabinete del entonces presidente Vicente Fox (Proceso 1508), entre ellos José Luis Santiago Vasconcelos.
La nota publicada el 25 de septiembre de 2005 señala que "el exprocurador Rafael Macedo de la Concha; el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez, y el de Economía, Fernando Canales Clariond, se convirtieron en objetivos del capo Osiel Cárdenas Guillén, mientras que el exprocurador de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, José Luis Santiago Vasconcelos, ha sido amenazado por Joaquín El Chapo Guzmán Loera, según lo confirmaron fuentes oficiales".
Tres años después de aparecida la nota, José Luis Santiago Vasconcelos perdió la vida al desplomarse la nave en la que viajaba.
Una razón mas para apoyar a nuestro
Presidente Legítimo de México,
Lic. Andrés Manuel López Obrador.
En su discurso, calderón no utilizó la palabra accidente...
felipe calderón anunció anoche que el gobierno federal realizará todas las investigaciones necesarias para averiguar a fondo las causas de la tragedia que provocó la muerte del secretario de gobernación, Juan Camilo Mouriño, y siete personas más que viajaban en la aeronave que se desplomó ayer en el Distrito Federal.
A su llegada a la ciudad de México, después de realizar una gira de trabajo por Jalisco, calderón emitió un mensaje en el hangar presidencial una hora y 45 minutos después de que fue informado del hecho.
Ahí, remarcó que Mouriño era uno de sus más cercanos colaboradores y más entrañables amigos, lo cual –manifestó– representa un enorme pesar, pero también un “motivo poderoso para pelear sin descanso” por los ideales que compartieron.
Después de expresar su pésame a los familiares de las víctimas, señaló que México ha perdido a mexicanos patriotas que trabajaron al servicio del Estado y destacó la trayectoria del extinto titular de Gobernación como la de un hombre cuyo talento, tacto y capacidad estratégica y de diálogo permitió que el país avanzara en muchas reformas.
A continuación, el texto íntegro del mensaje:
Señoras y señores de los medios de comunicación:
El día de hoy, al regresar de una gira de trabajo por el estado de San Luis Potosí, perdió la vida el secretario de gobernación, el licenciado Juan Camilo Mouriño.
Acompañaban al secretario de gobernación el licenciado José Luis Santiago Vasconcelos, Miguel Monterrubio, Arcadio Echeverría, Norma Díaz, el capitán Julio César Ramírez Dávalos, el copiloto Álvaro Sánchez y la sobrecargo Gisel Carrillo, quienes también fueron colaboradores míos.
Desde aquí quiero expresar mi más sentido pésame a los familiares de las víctimas, mi apoyo absoluto en estos momentos tan difíciles; en especial a Mary Geli, a María, a Iván y a Juan Camilo, esposa e hijos del secretario de gobernación, y a todos sus familiares.
Sus hijos deben saber que su padre trabajó hasta el último momento por heredarles un mejor país y un buen nombre.
México ha perdido a mexicanos patriotas que trabajaron al servicio del Estado mexicano; mexicanas y mexicanos que con su trabajo diario e incansable construían un mejor país para todos.
El gobierno federal a mi cargo, en coordinación con las instancias competentes, realizará todas las investigaciones necesarias a fin de averiguar a fondo las causas que originaron esta tragedia.
Mientras tanto, nos atendremos a la información que vaya surgiendo de las pesquisas correspondientes.
En especial, quiero referirme a Juan Camilo Mouriño, quien, como ustedes saben, fue uno de mis más cercanos colaboradores y uno de mis mejores y más entrañables amigos.
Con su muerte México pierde a un gran mexicano: inteligente, leal, comprometido con sus ideales y con el país; honesto y trabajador.
Un hombre cuyo talento, tacto y capacidad estratégica y de diálogo permitió que México avanzara en muchas de las muy importantes reformas que se han implementando en el país y que hizo posible que el gobierno avanzara en la consecución de sus objetivos para con los mexicanos.
Con Juan Camilo compartí a lo largo de muchos años de lucha el ideal de una patria nueva, el ideal de un México distinto y mejor, el ideal de un México donde brillara la justicia, la democracia, la libertad, la seguridad, el respeto entre unos y otros, el respeto al medio ambiente.
Nunca dudamos en empeñar nuestras vidas para ver realizados nuestros sueños de ver engrandecida a nuestra patria.
Su muerte me causa un enorme pesar, pero al mismo tiempo es para mí un motivo poderoso para pelear sin descanso y ahora más que nunca, por los ideales que compartimos.
Instruyo a mi equipo de trabajo a redoblar esfuerzos en la tarea cotidiana, a trabajar unidos y sin doblegarnos; a trabajar más intensamente cada día para lograr el México en el que creemos y en el que creyó el secretario de Gobernación y su equipo.
A los mexicanos les pido que, además de sus plegarias, recuerden a Juan Camilo como un mexicano joven y comprometido, honesto, inteligente, que le aportó a México una gran entrega para transformar a nuestro país.
También pido a todos los mexicanos que ningún acontecimiento, por doloroso o difícil que sea, como por supuesto lo es éste, nos haga desfallecer en nuestro anhelo de tener un México mejor.
Estaremos informando a ustedes y a toda la nación a medida en que avancen las investigaciones del caso, y en su momento haré saber a los mexicanos las decisiones de gobierno correspondientes.
Muchas gracias.
A su llegada a la ciudad de México, después de realizar una gira de trabajo por Jalisco, calderón emitió un mensaje en el hangar presidencial una hora y 45 minutos después de que fue informado del hecho.
Ahí, remarcó que Mouriño era uno de sus más cercanos colaboradores y más entrañables amigos, lo cual –manifestó– representa un enorme pesar, pero también un “motivo poderoso para pelear sin descanso” por los ideales que compartieron.
Después de expresar su pésame a los familiares de las víctimas, señaló que México ha perdido a mexicanos patriotas que trabajaron al servicio del Estado y destacó la trayectoria del extinto titular de Gobernación como la de un hombre cuyo talento, tacto y capacidad estratégica y de diálogo permitió que el país avanzara en muchas reformas.
A continuación, el texto íntegro del mensaje:
Señoras y señores de los medios de comunicación:
El día de hoy, al regresar de una gira de trabajo por el estado de San Luis Potosí, perdió la vida el secretario de gobernación, el licenciado Juan Camilo Mouriño.
Acompañaban al secretario de gobernación el licenciado José Luis Santiago Vasconcelos, Miguel Monterrubio, Arcadio Echeverría, Norma Díaz, el capitán Julio César Ramírez Dávalos, el copiloto Álvaro Sánchez y la sobrecargo Gisel Carrillo, quienes también fueron colaboradores míos.
Desde aquí quiero expresar mi más sentido pésame a los familiares de las víctimas, mi apoyo absoluto en estos momentos tan difíciles; en especial a Mary Geli, a María, a Iván y a Juan Camilo, esposa e hijos del secretario de gobernación, y a todos sus familiares.
Sus hijos deben saber que su padre trabajó hasta el último momento por heredarles un mejor país y un buen nombre.
México ha perdido a mexicanos patriotas que trabajaron al servicio del Estado mexicano; mexicanas y mexicanos que con su trabajo diario e incansable construían un mejor país para todos.
El gobierno federal a mi cargo, en coordinación con las instancias competentes, realizará todas las investigaciones necesarias a fin de averiguar a fondo las causas que originaron esta tragedia.
Mientras tanto, nos atendremos a la información que vaya surgiendo de las pesquisas correspondientes.
En especial, quiero referirme a Juan Camilo Mouriño, quien, como ustedes saben, fue uno de mis más cercanos colaboradores y uno de mis mejores y más entrañables amigos.
Con su muerte México pierde a un gran mexicano: inteligente, leal, comprometido con sus ideales y con el país; honesto y trabajador.
Un hombre cuyo talento, tacto y capacidad estratégica y de diálogo permitió que México avanzara en muchas de las muy importantes reformas que se han implementando en el país y que hizo posible que el gobierno avanzara en la consecución de sus objetivos para con los mexicanos.
Con Juan Camilo compartí a lo largo de muchos años de lucha el ideal de una patria nueva, el ideal de un México distinto y mejor, el ideal de un México donde brillara la justicia, la democracia, la libertad, la seguridad, el respeto entre unos y otros, el respeto al medio ambiente.
Nunca dudamos en empeñar nuestras vidas para ver realizados nuestros sueños de ver engrandecida a nuestra patria.
Su muerte me causa un enorme pesar, pero al mismo tiempo es para mí un motivo poderoso para pelear sin descanso y ahora más que nunca, por los ideales que compartimos.
Instruyo a mi equipo de trabajo a redoblar esfuerzos en la tarea cotidiana, a trabajar unidos y sin doblegarnos; a trabajar más intensamente cada día para lograr el México en el que creemos y en el que creyó el secretario de Gobernación y su equipo.
A los mexicanos les pido que, además de sus plegarias, recuerden a Juan Camilo como un mexicano joven y comprometido, honesto, inteligente, que le aportó a México una gran entrega para transformar a nuestro país.
También pido a todos los mexicanos que ningún acontecimiento, por doloroso o difícil que sea, como por supuesto lo es éste, nos haga desfallecer en nuestro anhelo de tener un México mejor.
Estaremos informando a ustedes y a toda la nación a medida en que avancen las investigaciones del caso, y en su momento haré saber a los mexicanos las decisiones de gobierno correspondientes.
Muchas gracias.
Astillero


■ Doble golpe
■ ¿Ramón Martín Huerta II?
Nadie pudo anoche desvanecer el tufo de atentado. Ni siquiera el explicablemente dolorido Felipe Calderón, que alentó claves de maquinaciones oscuras al dar un breve mensaje mediático en el que no asumió el presunto accidente aéreo como un lamentable suceso que por no tener implicaciones ni significados ocultos o de reto al poder habría de agotarse en sí mismo, en el natural cumplimiento de rituales íntimos y de exaltaciones públicas, sino que lo convirtió en motivo de acicate, causa de endurecimiento verbal y anuncio de decisiones por tomar.
Enfoque ajeno al contexto llano de un mero accidente, razonar apresurado (y, por ello, altamente demostrativo de que en esa cúpula tocada ya se tenía información grave dos horas y media después de la caída del jet oficial) y respuesta aguijoneada en función de combates tan fieros que llegan a causar bajas en el entorno más cercano, en el entorno que es escalón antes de llegar a la cúspide, en una espiral creciente de confrontaciones y atentados que se nutre de la guerra sin sentido al inextinguible narcotráfico, de las peleas mercantiles por riquezas petroleras y de las fieras batallas internas por la riqueza derivable de cargos públicos y postulaciones.
Golpes secos al centro del poder (mucho más que la detonación de granadas a unos metros de algún balcón de gobierno, en este caso, michoacano). Juan Camilo Mouriño fue pieza fundamental de la consolidación del calderonismo, acompañante en el desierto al que Fox desterró a su entonces secretario de energía y confidente de absoluto poder íntimo tanto en los tiempos difíciles de la campaña electoral que no creció, de los resultados que una parte de México no aceptó y combatió, y en el diseño de los planes reformistas más controvertidos, como el petrolero en el que comprobadamente el entonces secretario de gobernación tenía conflicto personal y familiar de intereses. Mouriño que había redoblado recientemente su escolta personal y según versiones palaciegas estaba por dejar Bucareli, cumplido supuestamente el encargo de negociar la reforma petrolera que no fue tan privatizadora como él y su amigo Calderón pretendían pero que sin lugar a dudas dejaba resquicios suficientes para colar los intereses mercantiles de las familias gobernantes a través de empresas amistosas y compartidas, sobre todo de España, la tierra natal de quien se habilitó la ciudadanía mexicana mediante documentaciones a modo para llegar a Gobernación y, antes de que estallara el escándalo de las firmas desde cargos oficiales en negocios familiares, soñar con la posibilidad de ser el candidato de Los Pinos a la sucesión de 2012. El trágico cierre del escabroso ciclo político del personaje más cercano a Calderón se produjo en el contexto de un peculiar proceso de enrarecimiento de su entorno, tanto las filtraciones de funcionarios que aseguraban que la salida de Mouriño de Bucareli era cuestión de pocos días (se decía que ni siquiera estaba yendo ya a su despacho) como la extraña defensa de los secretos de su padre, Manuel Carlos Mouriño, ante una acusación de lavado de dinero que habría llevado a una acomedida PGR a solicitar un amparo que acabó avivando el tema.
Santiago Vasconcelos, por su parte, era el hombre de la convergencia binacional de intereses en materia de narcotráfico. De larga trayectoria en la procuraduría federal de justicia, había ganado la confianza de las autoridades estadunidenses que al apoyarle le ayudaban a mantenerse en cargos fundamentales de la lucha mexicana contra el narcotráfico. Él, junto con Jorge Tello Peón, formaba una reserva que Calderón podría utilizar en caso de que se agravaran los conflictos entre el procurador Medina Mora y el secretario de Seguridad Pública, García Luna, y de que las políticas oficiales de supuesta confrontación del negocio de las drogas siguieran produciendo derrotas y desánimo apenas disfrazables mediante decomisos y detenciones de medio pelo y espots de presuntos triunfos y avances heroicos e históricos. La caída de Santiago Vasconcelos representa, sin lugar a dudas, ganancias para determinados personajes del tinglado calderonista, y dará elementos de presión a los gringos suministradores de millones de dólares mediante la Iniciativa Mérida que si no cuenta con mexicanos “de confianza” en la plantilla oficial habrá de ser manejada mediante celosos y excluyentes oficiales extranjeros.
AstillasDesde dentro de Pemex, una voz cuyo nombre será omitido comenta que “los nuevos ejecutivos panistas que están incrustados en Pemex –hay desde ex alcaldes hasta diputados teiboleros– son los que han dado al traste a Pemex, han tomado decisiones erróneas, garrafales pero nadie les dice nada. En 2004 mandaron a la calle a muchos compañeros que tienen suficiente experiencia y conocimiento de Pemex, y lo más chistoso del asunto es que algunos compañeros fueron contratados por compañías extranjeras como Halliburton, Schlumberger, etcétera”... María Guadalupe Amaro Maqueo plantea: “he leído con gran consternación la noticia del secuestro de un niño de cinco años y su asesinato con una inyección con ácido, lo cual me parece inconcebible. Sin embargo, no he visto la mínima preocupación de la señora Morera ni del señor Martí, no he visto que se proclame ninguna manifestación blanca con veladoras ni tampoco la manifestación de los curas”… Varios lectores denuncian el fraude realizado por Neoskin, una empresa especializada en depilación cuyas oficinas en varias ciudades de la República cerraron de la noche a la mañana, luego de haber desplegado una campaña de venta de paquetes de atención a futuro que debían ser pagados por adelantado para recibir llamativos descuentos… Y, mientras la política estadunidense se aventura a lo que finalmente puede quedar en notable pero no tan profundo cambio cromático (a fin de cuentas, lo que gobierna a Estados Unidos son los grandes intereses económicos, no el color de la piel), ¡hasta mañana, reconociendo por lo pronto que el futuro del vecino siempre podrá ser mucho mejor que con el desahuciado Bush!
Nadie pudo anoche desvanecer el tufo de atentado. Ni siquiera el explicablemente dolorido Felipe Calderón, que alentó claves de maquinaciones oscuras al dar un breve mensaje mediático en el que no asumió el presunto accidente aéreo como un lamentable suceso que por no tener implicaciones ni significados ocultos o de reto al poder habría de agotarse en sí mismo, en el natural cumplimiento de rituales íntimos y de exaltaciones públicas, sino que lo convirtió en motivo de acicate, causa de endurecimiento verbal y anuncio de decisiones por tomar.
Enfoque ajeno al contexto llano de un mero accidente, razonar apresurado (y, por ello, altamente demostrativo de que en esa cúpula tocada ya se tenía información grave dos horas y media después de la caída del jet oficial) y respuesta aguijoneada en función de combates tan fieros que llegan a causar bajas en el entorno más cercano, en el entorno que es escalón antes de llegar a la cúspide, en una espiral creciente de confrontaciones y atentados que se nutre de la guerra sin sentido al inextinguible narcotráfico, de las peleas mercantiles por riquezas petroleras y de las fieras batallas internas por la riqueza derivable de cargos públicos y postulaciones.
Golpes secos al centro del poder (mucho más que la detonación de granadas a unos metros de algún balcón de gobierno, en este caso, michoacano). Juan Camilo Mouriño fue pieza fundamental de la consolidación del calderonismo, acompañante en el desierto al que Fox desterró a su entonces secretario de energía y confidente de absoluto poder íntimo tanto en los tiempos difíciles de la campaña electoral que no creció, de los resultados que una parte de México no aceptó y combatió, y en el diseño de los planes reformistas más controvertidos, como el petrolero en el que comprobadamente el entonces secretario de gobernación tenía conflicto personal y familiar de intereses. Mouriño que había redoblado recientemente su escolta personal y según versiones palaciegas estaba por dejar Bucareli, cumplido supuestamente el encargo de negociar la reforma petrolera que no fue tan privatizadora como él y su amigo Calderón pretendían pero que sin lugar a dudas dejaba resquicios suficientes para colar los intereses mercantiles de las familias gobernantes a través de empresas amistosas y compartidas, sobre todo de España, la tierra natal de quien se habilitó la ciudadanía mexicana mediante documentaciones a modo para llegar a Gobernación y, antes de que estallara el escándalo de las firmas desde cargos oficiales en negocios familiares, soñar con la posibilidad de ser el candidato de Los Pinos a la sucesión de 2012. El trágico cierre del escabroso ciclo político del personaje más cercano a Calderón se produjo en el contexto de un peculiar proceso de enrarecimiento de su entorno, tanto las filtraciones de funcionarios que aseguraban que la salida de Mouriño de Bucareli era cuestión de pocos días (se decía que ni siquiera estaba yendo ya a su despacho) como la extraña defensa de los secretos de su padre, Manuel Carlos Mouriño, ante una acusación de lavado de dinero que habría llevado a una acomedida PGR a solicitar un amparo que acabó avivando el tema.
Santiago Vasconcelos, por su parte, era el hombre de la convergencia binacional de intereses en materia de narcotráfico. De larga trayectoria en la procuraduría federal de justicia, había ganado la confianza de las autoridades estadunidenses que al apoyarle le ayudaban a mantenerse en cargos fundamentales de la lucha mexicana contra el narcotráfico. Él, junto con Jorge Tello Peón, formaba una reserva que Calderón podría utilizar en caso de que se agravaran los conflictos entre el procurador Medina Mora y el secretario de Seguridad Pública, García Luna, y de que las políticas oficiales de supuesta confrontación del negocio de las drogas siguieran produciendo derrotas y desánimo apenas disfrazables mediante decomisos y detenciones de medio pelo y espots de presuntos triunfos y avances heroicos e históricos. La caída de Santiago Vasconcelos representa, sin lugar a dudas, ganancias para determinados personajes del tinglado calderonista, y dará elementos de presión a los gringos suministradores de millones de dólares mediante la Iniciativa Mérida que si no cuenta con mexicanos “de confianza” en la plantilla oficial habrá de ser manejada mediante celosos y excluyentes oficiales extranjeros.
AstillasDesde dentro de Pemex, una voz cuyo nombre será omitido comenta que “los nuevos ejecutivos panistas que están incrustados en Pemex –hay desde ex alcaldes hasta diputados teiboleros– son los que han dado al traste a Pemex, han tomado decisiones erróneas, garrafales pero nadie les dice nada. En 2004 mandaron a la calle a muchos compañeros que tienen suficiente experiencia y conocimiento de Pemex, y lo más chistoso del asunto es que algunos compañeros fueron contratados por compañías extranjeras como Halliburton, Schlumberger, etcétera”... María Guadalupe Amaro Maqueo plantea: “he leído con gran consternación la noticia del secuestro de un niño de cinco años y su asesinato con una inyección con ácido, lo cual me parece inconcebible. Sin embargo, no he visto la mínima preocupación de la señora Morera ni del señor Martí, no he visto que se proclame ninguna manifestación blanca con veladoras ni tampoco la manifestación de los curas”… Varios lectores denuncian el fraude realizado por Neoskin, una empresa especializada en depilación cuyas oficinas en varias ciudades de la República cerraron de la noche a la mañana, luego de haber desplegado una campaña de venta de paquetes de atención a futuro que debían ser pagados por adelantado para recibir llamativos descuentos… Y, mientras la política estadunidense se aventura a lo que finalmente puede quedar en notable pero no tan profundo cambio cromático (a fin de cuentas, lo que gobierna a Estados Unidos son los grandes intereses económicos, no el color de la piel), ¡hasta mañana, reconociendo por lo pronto que el futuro del vecino siempre podrá ser mucho mejor que con el desahuciado Bush!
Una razón mas para apoyar a nuestro
Presidente Legítimo de México,
Lic. Andrés Manuel López Obrador.
....al estilo NARCO-SALINAS (de Gortari), se deshicieron de el!
Mis estimados,
Como son los PANistas de AMORALES y SINIESTROS, mejor piensen mal y acertaran!......ya no sabían como deshacerse de el (Mouriño) y con la famita de delincuente y traficante de influencias (drogas) de el y de su padre (del que justo mañana se liberaba la información de la PGR al IFAI), y que por lo mismo ya estorbaba a la imagen del PAN, de Calderón y del resto de su inepto kinder y mafia PRIchuchista. Cremos, que lo mas probable es que Salinas junto con el narco hayan planeado el atentado. O tal vez ni es verdad que iba en el avión, y tampoco el tal Santiago Vasconcelos e hicieron todo su teatrito para victimizarlo y esfumarlo del panorama político mexicano sin mayores problemas y de esa manera poder entregar PEMEX a las trasnacionales sin tanto arguende......got it?, ahora con el triunfo de OBAMA, derrota de Calderón. AFD
Comento: Se debe presentar las grabaciones del Control de Transito Aéreo, de voz y de las trazas radar, y entrevistar a los Controladores de Vuelo, entre otras averiguaciones.
¿Quién del PRD, PT y Convergencia votó a favor de la reforma petrolera?.
Les presentamos este documento elaborado por Samuel García y publicado en la Revista Electrónica Revoluciones, sobre la manera que en votaron los legisladores del FAP la reforma petrolera, con el propósito de que los ciudadanos tengamos conocimiento sobre la actuación de quienes -se dice- son nuestros representantes.
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